¿HAY DINERO PARA TODOS?
Miriam Fernández. Heraldo de Aragón
Los mercados parecen haber aprendido a convivir con casi todo. En el último mes, el Nasdaq avanza cerca de un 8% en euros y el S&P 500 un 5%, pese a un bono del tesoro estadounidense a diez años por encima del 5%, petróleo sobre 100 dólares y una Fed todavía restrictiva. Europa, más sensible al deterioro fiscal y al ciclo, cede entre un 3% y un 4,5%. Detrás de esta aparente complacencia hay, sin embargo, una cuestión cada vez más relevante: todos necesitan financiarse a la vez. Los Estados mantienen elevados déficits, las tecnológicas afrontan un ciclo extraordinario de inversión en IA y centros de datos, y energía, redes e infraestructuras requieren también cantidades crecientes de capital.
Hasta ahora, los beneficios han ganado la batalla a los tipos. Las revisiones siguen siendo alcistas y la próxima temporada de resultados parte de expectativas sólidas. Además, bajo los índices ya se ha producido un importante ajuste: más de un tercio de las compañías estadounidenses y europeas cotiza un 20% por debajo de sus máximos. Por eso mantenemos un sesgo constructivo, aunque más selectivo. Con el activo libre de riesgo por encima del 5%, ya no basta con crecer: hay que demostrar que el retorno de las inversiones supera un coste de capital creciente. Si los tipos se estabilizan y los beneficios cumplen, el ajuste de valoraciones ya realizado puede abrir nuevas oportunidades y ampliar el mercado alcista más allá de sus actuales ganadores.
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