EUROPA TAMBIÉN APROVECHA LA IA
Guillermo Martín. Heraldo de Aragón
Gran parte del avance se debe al sector energético, favorecido por el repunte del Brent y el conflicto con Irán. Sin energía, el crecimiento esperado se modera hasta el 10%, apoyado en una segunda gran palanca: la inteligencia artificial.
Los índices europeos no albergan grandes hyperscalers como Amazon o Meta, pero sí empresas con posiciones críticas en su cadena de valor. ASML fabrica equipos de litografía imprescindibles para producir chips de IA. Schneider Electric, ABB, Siemens Energy y Prysmian aportan la infraestructura eléctrica, los transformadores, las redes y el cableado que requieren unos centros de datos cada vez más voraces en energía.
La oportunidad rebasa la IA. Tras años de estancamiento, la demanda eléctrica europea vuelve a crecer por los centros de datos, el vehículo eléctrico y la descarbonización. Modernizar las redes exigirá unos 584.000 millones de euros hasta 2030, mientras escasean componentes clave.
Europa quizá no lidere la carrera del software, pero el despliegue de la IA se está convirtiendo en una importante palanca para los beneficios empresariales europeos.
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