Servicio de estudios: Colaboraciones
28-06-2009

Risky business

Tras una de las mayores caídas anuales en los mercados bursátiles y, posiblemente, tras el peor comportamiento de la renta fija privada jamás sufrido en un año, el comienzo de 2009 fue alentador. La primera quincena de enero vivió importantes recuperaciones en ambos mercados. Pero el optimismo duró poco: el mes acabo finalmente en negativo y, junto con febrero, pasó a encabezar el no muy honorable ranking de peores inicios de año de la historia de la renta variable.

Cuando llegó el 9 de marzo, los ánimos no estaban muy altos. La semana anterior AIG había tenido que ser rescatado por enésima vez y la cotización de Citigroup, durante mucho tiempo el mayor banco del mundo, se situaba por debajo de la psicológica figura de 1$ por acción. Buffett, el gran gurú financiero aparecía en televisión afirmando que la economía norteamericana había caído al precipicio y el índice S&P-500 marcaba mínimos de nada menos que 12 años.

Sin embargo, al día siguiente, el mismo Citigroup anunciaba que había vuelto a ganar dinero en enero y febrero, generando la mayor subida del año en las bolsas mundiales. A estos comentarios se unieron avances positivos de resultados de otros grandes bancos, tanto norteamericanos como británicos, datos de ventas de automóviles en China y Brasil y de ventas minoristas y de casas en Estados Unidos. En conjunto, fuerte vuelta del mercado prácticamente sin descanso en lo que quedaba de mes. Cómo no, en un periodo de records, esta subida suponía el mayor rally de la historia en un plazo de 3 semanas.

Esos días han marcado claramente las dos fases de esta primera mitad de año y un profundo cambio en el sentimiento de los inversores. Los índices globales acumulaban alrededor de un 17% de retroceso y, a pocos días del cierre del semestre, estos índices se sitúan en terreno positivo. Una de las frases más repetida entre los analistas de mercado ha sido “el apetito por el riesgo de los inversores ha aumentado”. ¿Cómo se mide este apetito? Se utilizan encuestas, indicadores técnicos inferidos de los mercados de instrumentos derivados, etc.

Pero la manera más fácil de medirlo consiste en echar un vistazo al comportamiento de los distintos activos. En renta variable, mientras los sectores que más se favorecen de una mejora en el crecimiento económico se sitúan con revalorizaciones cercanas al 20%, los sectores más defensivos presentan todavía retrocesos de más del 5%. Por países, los mercados emergentes, de los más castigados el año pasado, encabezan el ranking con revalorizaciones de más del 30%, mientras que los mercados de los países desarrollados se sitúan cerca de niveles de diciembre. En otros mercados como los de materias primas y renta fija privada, también se han vivido fuertes revalorizaciones en sus componentes más volátiles y más castigados durante 2008. Así, el precio del cobre se ha revalorizado más del 70% en lo que va de año y los índices de crédito de alto riesgo presentan revalorizaciones lineales de más del 30%.

La mejor manera de aprovechar estas fuertes discrepancias, y nuestra recomendación, es rotar las carteras hacia las partes del mercado con peor comportamiento relativo. En ellas, la valoración sigue siendo muy atractiva y no anticipan para nada un escenario de reactivación económica tan fuerte como el implícito en la recuperación que han sufrido los mercados de mayor riesgo.

Oscar del Diego Ereza. Ibercaja Gestión. Heraldo de Aragón, 28 de junio de 2009.


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