Servicio de estudios: Colaboraciones
28-11-2010

Déjâ vu

Las incertidumbres sobre la deuda pública han aparecido de nuevo. El caso de Grecia en el mes de mayo hizo que se llevaran a cabo planes de ajuste fiscal generalizados. La absorción de parte de la deuda bancaria por parte del estado irlandés ha retomado las dudas sobre los “últimos de la clase” de la Eurozona. Los actores principales y secundarios se han alternado, pero el final ha sido el mismo al caso griego: ayudas por parte de la Unión Europea y FMI. En la mente de todos la pregunta que aparece es ¿quién será el próximo?

Al otro lado del Atlántico, los protagonistas han sido “QE2” (2º Plan de Expansión Cuantitativa) y las elecciones norteamericanas. Una recuperación más lenta de la esperada, un mercado inmobiliario sin síntomas de reactivación y una tasa de paro todavía próxima al 10% han llevado a la Reserva Federal a mantener las políticas monetarias expansivas iniciadas con el primer QE. El funcionamiento es sencillo: comprar deuda para relajar los tipos de interés a largo plazo. Estos tipos son a las hipotecas americanas lo que el Euribor a las nuestras. El éxito del primer plan es dudoso, parece que el “motor” arranca pero no alcanza la velocidad adecuada. Desde un punto de vista político, el presidente Obama deberá negociar con los republicanos los nuevos proyectos que quiera sacar adelante.

Mientras los 600.000 millones de dólares del QE2 han conseguido que el dólar se deprecie contra un gran número de divisas, los 2 trillones de yenes inyectados por el Banco de Japón, aunque en menor medida, han tenido un efecto similar sobre esta divisa. La devaluación de una moneda consigue mejorar la competitividad de un país de cara a las exportaciones y nadie en el entorno actual quiere perder el sector exterior como fuente de ingresos. Por ello se ha retomado el debate sobre la legitimidad de medidas proteccionistas en un mercado global. Los ejemplos son variados: la no flexibilización del yuan, la intervención directa en los mercados de divisas, impuestos a la entrada de capitales “especulativos”, etc.

Y como siempre que se habla del comercio exterior no podía faltar China. El país se enfrenta a un incremento de precios superior al 4% según datos oficiales. De ahí la última subida de tipos y el incremento de las reservas bancarias. Cada vez que esto sucede, aparecen los temores a un posible freno del crecimiento de esta economía.

Hemos comentado cuatro temas candentes en la actualidad económica, pero podríamos haber añadido algunos más: nuevos test de estrés a la banca, efectos de la regulación bancaria de Basilea III o la Europa de las dos velocidades. Todos tienen un denominador común, han aparecido y reaparecido en 2010. La resolución de éstos será la clave para el devenir de los mercados en 2011. De momento, los mercados de más riesgo (renta variable y materias primas entre otros) se han beneficiado de un dinero barato ávido de rentabilidades que no dan ni los bonos de los Estados ni los de las empresas de buena calidad. Igual que el “sell in may and go away” (“vende en mayo y vete”) resume los buenos retornos derivados de la estrategia de vender en mayo renta variable, existe otra máxima en los anuarios bursátiles estadounidenses: compra en Acción de Gracias y vende en Navidad. Esperemos que este año Papa Noel no pase de largo en Europa.

María José Martínez Blázquez (maria.martinez@ibercaja.net). Ibercaja Patrimonios. Heraldo de Aragón, 28 de noviembre de 2010.


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