Servicio de estudios: Colaboraciones
30-10-2011

El fantasma del euro se aleja

El pasado domingo, en este espacio, se hablaba de cómo la cumbre europea, que se celebraba ese mismo día, podía solucionar los problemas de la Zona Euro. Y, aunque las expectativas eran muy altas, los acuerdos no fueron lo contundentes y concretos que se esperaban, dejando todos los frentes abiertos para la cumbre extraordinaria celebrada el pasado miércoles.

El inicio de semana también comenzó con una gran confianza en esta reunión, calificándola de “Vital importancia para el futuro del euro”. Todos los inversores tenían la esperanza de que los acuerdos ayudarían a iniciar una nueva etapa de calma en Europa gracias al respaldo de Grecia, el freno de la incertidumbre sobre España e Italia, país donde se ha centrado esta semana el “epicentro” de los problemas, y la fijación de las nuevas reglas que aseguren la salud de la banca europea.

Pues bien, aunque las declaraciones del mismo miércoles por la mañana de la canciller alemana, Angela Merkel, en las que aseguraba que “no se pueden crear soluciones en una noche”, hacían temer que la cumbre concluyese en una nueva declaración de intenciones, el final fue indudablemente feliz. La noticia que todos pedían a Europa se cumplía y los dirigentes consiguieron, en una reunión maratoniana que acabó de madrugada, un acuerdo global sobre los puntos clave que los mercados acogieron positivamente.

Repasemos los tres grandes acuerdos.

En primer lugar, el acuerdo sobre la condonación del 50% de la deuda griega salió adelante después de una larga negociación entre los países y la banca privada. En palabras del presidente de Grecia, este acuerdo “ha salvado a Grecia y ofrece a la economía griega empezar de cero”.

En segundo lugar, el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF) valorado en 440.000 millones de euros tendrá capacidad para apalancarse varias veces superando la cifra de un billón de euros para ayudar a los países en apuros.

Y, finalmente, la Unión Europea exigirá a los bancos que eleven su capital hasta el 9% del capital básico exigido por la Autoridad Bancaria Europea (EBA) antes del 30 de junio de 2012 y que ajusten a precio de mercado la deuda pública, ajuste que será temporal y “no se repetirá en el futuro”. Asimismo, las entidades que no lleguen al 9% de capital tendrán límites a los bonus de directivos y a los dividendos. La EBA ha comunicado que el montante total necesario por las entidades sistémicas de la zona euro para alcanzar un 9% de capital asciende a 106.447 millones de euros, incluyendo dentro de esta cantidad la depreciación de la deuda soberana.

Pero, ¿y las entidades españolas?. Pues bien, las cinco entidades sistémicas españolas no han salido muy bien paradas en este punto y le corresponden 26.161 millones de euros, la segunda mayor cantidad después de Grecia. Cabe señalar, que esta cifra se reduce a 18.000 millones contabilizando los bonos convertibles y que tanto el Gobierno como las propias entidades han afirmado que no tendrán problemas para capitalizarse en el mercado y no será necesario apoyo público.

En conclusión, espero que estas medidas de mayor alcance sienten las bases de la definitiva resolución de la crisis de la deuda europea y alejen el fantasma de la posible desaparición del euro.

Arantxa Gimeno Sanz (magimeno@ibercaja.es). Ibercaja. Heraldo de Aragón, 30 de octubre de 2011


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