Servicio de estudios: Colaboraciones
08-03-2026

PETRÓLEO EN GUERRA

María Sampériz Cerezo. Heraldo de Aragón.

La escalada bélica entre EE. UU. e Irán ha situado el Estrecho de Ormuz en el epicentro económico global. El cierre de esta vía estratégica ha retirado del mercado el 20% del suministro de petróleo y gas natural licuado (GNL), forzando una reconfiguración inmediata de las rutas. Las consecuencias han sido drásticas, con el precio del crudo Brent escalando más de un 20% y el gas natural un 60%.

En este escenario, refugios tradicionales como el oro, el yen o el franco suizo han mostrado debilidad. En su lugar, los inversores se han refugiado en el dólar, que ha capitalizado su mayor subida en dos días de los últimos doce meses.

En renta variable, la volatilidad castiga con dureza a las empresas de pequeña capitalización y a sectores industriales, presionados por los costes de producción. Por el contrario, Tecnología y Consumo Discrecional actúan como diques de contención para el capital que busca resiliencia.

La respuesta de la Administración Trump, centrada en escoltar convoyes y suavizar sanciones al crudo ruso para India, empieza a moderar la tensión. La rapidez con la que se estabilice el tráfico en el Estrecho de Ormuz será el factor determinante. Por ahora, el mercado se debate entre el riesgo de una inflación prolongada, que ya vigila de cerca el Banco Central Europeo, y la esperanza de una resolución del bloqueo logístico más rápida de lo inicialmente previsto.

 
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