Servicio de estudios: Colaboraciones
03-05-2026

EL DIFÍCIL EQUILIBRIO DE LAS OPAS

Guillermo Martín Muñoz. Diari de Tarragona.

Si por algo recordamos el año 2025 en la bolsa española es por la combinación de dos grandes eventos: el Ibex 35 volvió a batir máximos históricos tras casi dieciocho años y el fracaso de una de las operaciones corporativas más relevantes de la década: la opa de BBVA sobre Sabadell.
 
En 2025 se registraron ocho opas en España, una cifra similar a la del ejercicio anterior y muy superior al ritmo observado tras el estallido de la pandemia. A pesar del inicio del conflicto en Oriente Medio, la actividad en ofertas públicas de adquisición parece que vuelve a reanimarse en 2026.

Sin embargo, pocas operaciones de este tipo terminan en buen puerto frente a otras plazas europeas. BBVA-Sabadell fue el ejemplo más visible de cómo una opa puede convertirse en un proceso largo y difícil de interpretar para el mercado. Desde el anuncio inicial hasta el desenlace, la operación mantuvo durante meses a inversores y analistas pendientes de autorizaciones, ajustes en ecuaciones de canje, condiciones regulatorias y mensajes cruzados entre las partes. Esa sobreexposición acabó generando tal cansancio y confusión que hasta la propia CNMV ha reconocido que la operación puso de manifiesto zonas grises en la normativa que se deberían aclarar.
 
Ese debate vuelve ahora con Puig. Estée Lauder estaría estudiando una oferta por las acciones del grupo de belleza, con sede en Barcelona y dueño de marcas como Carolina Herrera, Rabanne, Jean Paul Gaultier o Charlotte Tilbury. Los últimos rumores apuntan a 18-19 euros por acción, con una prima limitada sobre la cotización actual y muy por debajo de los 24,50 euros a los que Puig salió a bolsa hace apenas dos años. Para quienes acudieron a la OPV, aceptar esos niveles en efectivo, supondría asumir una pérdida relevante, al menos, a corto plazo.
En este caso, la complejidad no está solo en la valoración. La compañía cuenta con dos clases de acciones: las A, en manos de la familia Puig y con derechos políticos reforzados, y las B, cotizadas y con menor peso en el control. Para que Estée Lauder se hiciera con el control efectivo necesitaría un acuerdo con la familia, una estructura de gobierno aceptable y una contraprestación que no genere sensación de trato desigual entre accionistas de control y minoritarios. A pesar de que el encaje operativo de ambos negocios es excelente, el comprador no llega desde una posición financiera excesivamente holgada: su endeudamiento y la desaceleración del lujo y del travel retail complican la transacción.
 
Una situación parecida se observa en HBX Group, la antigua Hotelbeds. La compañía, con sede en Palma de Mallorca, ha subido con fuerza en la semana tras publicarse el interés preliminar de potenciales compradores. Sus principales accionistas controlan cerca de dos tercios del capital y cualquier operación necesitaría su consentimiento. Al igual que en el caso de Puig, la acción sigue muy por debajo del precio de salida a bolsa de febrero de 2024, penalizada por dudas temporales sobre el ciclo turístico y el impacto potencial de la inteligencia artificial en la intermediación hotelera.
España vuelve a estar en el radar de las opas, con empresas que cotizan con descuentos difíciles de ignorar frente a sus comparables internacionales, lo que las convierte en objetivos valiosos para potenciales compradores. La oportunidad existe, pero su ejecución dependerá de un equilibrio complicado: un precio lo suficientemente atractivo para los minoritarios, problemas regulatorios, el encaje financiero de la operación y la demostración de que la integración o el cambio accionarial añadirá valor a largo plazo.
 

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