Servicio de estudios: Colaboraciones
10-05-2026

ABRIR Y CERRAR

Noemí Diez Cebamanos. Heraldo de Aragón

Que se cierra, que se abre, pero ahora mejor se cierra o igual se abre. Me estoy refiriendo al estrecho de Ormuz, ese archiconocido ya para todos, brazo de mar entre el golfo de Omán y el golfo Pérsico que proporciona el único paso marítimo a océano abierto y punto de congestión estratégica para el comercio mundial, especialmente para el crudo y derivados que transitan por esta vía y que supone entorno al 20% del consumo mundial. El cierre de facto de esta vía marítima durante el conflicto armado entre EEUU, Israel e Irán ha alterado gravemente los flujos mundiales de petróleo, alimentando en general los precios mundiales.

Aunque EEUU continúa mostrando señales de crecimiento sólido y ninguno de sus indicadores parece precipitarse, su inflación empieza a desatarse por encima del 3%. Sin embargo, y en este contexto las bolsas americanas y especialmente el Nasdaq alentado por los vientos de cola de la IA, siguen marcando máximos.

Si la narrativa sigue funcionando posiblemente los mercados se sigan fijando en los resultados empresariales (hasta ahora buenos) y en los datos macro que nos den alguna alegría. Sin embargo, si se reanuda el conflicto, incluso si hablamos ya de destrucción de capacidades petroleras en Oriente Medio, dejaríamos de hablar de un cuello de botella en la distribución sino en la producción de crudo y eso sí que pondría en jaque las economías dado que el problema de la inflación dejaría de ser un problema temporal y aislado, a convertirse en algo más estructural. El tiempo y ese tipo de melena rubia serán claves en el desenlace.

 
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