ESPAÑA AGUANTA EL TIPO
Pelayo Utrilla. Heraldo de Aragón
Mientras subían las rentabilidades de Francia, Italia y Bélgica, la alemana descendía: la deuda soberana alemana recuperaba su papel de refugio. El mercado volvía a distinguir entre emisores. Las dudas fiscales francesas y el cierre de posiciones de fondos apalancados al alcanzar sus límites de pérdidas intensificaron las ventas. Además, la escasa liquidez amplificó los movimientos de precios. Volvían las primas de riesgo a los titulares y, con ellas, el recuerdo de la crisis del euro.
Sin embargo, España ofreció un contrapunto. El 1 de octubre, la rentabilidad de su bono a diez años permaneció prácticamente estable frente a las fuertes subidas de Francia, Italia y Bélgica. Su prima de riesgo aumentó por la caída de la rentabilidad alemana, pero evitó un castigo similar al de otros países.
A los pocos días regresó cierta calma y los bonos recuperaron movimientos más acompasados, aunque las dudas fiscales siguen ahí. Queda por ver si España logra evitar el contagio cuando vuelva la tensión.
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